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  • Fin de temporada de invierno... y ahora, ¿qué hago con todo mi equipo?

    Publicada el 21.04.2015

    Es habitual que al finalizar la temporada lavemos nuestra ropa de esquiar y que guardemos botas y esquís detrás de alguna puerta y, en el mejor de los casos en la bolsa en la que solemos transportarlos. Con esto solemos darnos por satisfechos sin pensar que esto puede significar un deterioro prematuro del equipo por guardarlo en malas condiciones y someterlo a golpes, caidas y cambios de sitios.
     
    El material de reparación es caro y es necesario un lugar amplio donde hacer estos trabajos, pero lo mas importante es querer hacerlo. Después de una temporada de uso y a veces maltrato, se merece una recompensa y pasar la primavera y el verano guardados de forma segura.
     
    Vamos por partes:
     
    ROPA
     
    Cuando compramos la ropa la tendencia es a quitar las etiquetas rápidamente y tirarlas, estamos pensando en estrenar modelo y deberíamos procurar en el futuro dar mas valor a la información que contienen. Cada marca aconseja como mantener limpias y en buen estado las prendas. Es importante no lavar en exceso la ropa ya que la ultima capa de estas prendas tienen materiales muy delicados y pierden sus características con exceso de lavadora. Usaremos jabón neutro y en ningún caso suavizante.
     
    ESQUÍS
     
    Como norma general, guardar secos, cualquier rastro de humedad oxidara los cantos y dificultará el afilado.
     
    FIJACIONES
     
    Las fijaciones funcionan gracias a unos muelles que se ajustan según características físicas del esquiador, nivel de esquí y edad. Para evitar su desgaste prematuro se suele recomendar que sean destensados en talonera y puntera, que el muelle se deje al mínimo para que no siga trabajando.  Para un aficionado de fin de semana, esto no es necesario , estos muelles son muy resistentes y es mejor no tocarlos. Desde luego con una actuación así para un esquí de competición alargamos su vida y mantendremos sus propiedades para mayor seguridad. Si no lo tenemos claro lo llevamos a un Ski-man, esto es un especialista, hay mucho mito urbano alrededor del mantenimiento de un esquí.
    Ademas es necesario engrasar las ataduras con grasa específica para esquís pues debe soportar bajas temperaturas.
     
    SUELA
     
    Si la suela no tiene el debido tratamiento se reseca, y al ser una superficie porosa la suciedad penetra fácilmente. Las suelas han de estar siempre limpias, usaremos un disolvente especifico. Una vez limpia aplicaremos una película de parafina o cera, y para que penetre aplicaremos calor con una plancha para encerar. Si tenemos esquís de escamas, algo fácil puede ser ponerles parafina de aplicación rápida.
     
    Los esquís, especialmente de gama alta, siempre guardarlos con suelas enceradas, ya que pueden tener una composición de polietileno con grafito en su construcción lo que obliga a un cuidado mas exhaustivo. Al comienzo de la temporada esta cera se retira, pues su función ha sido mantener hidratado el esquí, habrá que sustituirla por una nueva.
     
    CANTOS
     
    Los cantos hay que afilarlos para dejarlos listos, quitando cualquier oxidación que pueda haber. El afilado es la parte más sensible y hay que hacerlo con cuidado y sabiendo pues el daño puede ser difícil de enmendar. Es importante, a la hora de guardar las tablas, que los cantos no choquen entre si para evitar que se dañen. El lugar adecuado es uno seco y bien aireado.
     
    IMPORTANTE: No hay que guardar los esquís anclados por los frenos, ya que pueden perder su curvatura original, tampoco guardar apoyados en los cantos.
     
    La mejor opción es guardarlos en la bolsa portaesquis o envolver con un material transpirable, una tela, también podemos colocar unos calcetines en colas y espátulas. 
     
    BOTAS
     
    Aplicar una cera especial por dentro y por fuera de la carcasa, el botín hay que extraerlo para su limpieza ya que acumula mal olor. Las botas deben quedar abrochadas, pero no muy apretadas, para que no se deforme la carcasa, lo ideal es dejarlas fuera de la bolsa, en lugar seco y papel de cocina en el interior del botín. Si son de gama alta, extraer el botín y guardar por separado. Hemos de usar fungicidas y bactericidas para asegurar la desinfección.
     
    BASTONES
     
    Comprobar estado de la base y enderezar si están torcidos. Lavar bien y sustituir piezas si están desgastadas.
     
    ESQUÍS TRAVESÍA: PIELES
     
    Si las pieles están sucias basta con pasar un paño húmedo y usar jabón neutro; si están rotas podemos coserlas. Guardaremos las pieles pegadas al protector plástico, cuidando que no queden libres partes encoladas. Lo meteremos en su bolsa y lejos de un fuente de calor que pueda derretir la goma adhesiva.
     
    Cuando vemos necesario reencolar las pieles, es mejor hacerlo al comienzo de la temporada.
     
     
    En principio, con estas medidas aseguras la durabilidad, mantenimiento de propiedades , por extensión, la seguridad de tus esquís. 

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